Carlos Rubín y Gustavo Valdés analizaron la situación de la Unidad Penal Nº 1
El presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) Carlos Rubín recibió el miércoles al Ministro de Gobierno Gustavo Valdés. Ambos funcionarios iniciaron un proceso de coordinación y colaboración para el seguimiento de la situación en la Unidad Penal Nº 1 luego del motín del pasado sábado 14 de enero. La reyerta en la cárcel ubicada en cercanías al puente General Belgrano provocó la reacción de distintos actores de la sociedad correntina. Organismos de derechos humanos siguen de cerca lo que a diario sucede en la añeja unidad carcelaria.
Tras los hechos del 14 de enero -en el que hubo cuatro heridos- los internos decidieron realizar una huelga de hambre solicitando el mejoramiento del servicio de salud, del trato del personal del servicio penitenciario y celeridad en los trámites administrativos y judiciales en el caso de aquellos internos que pueden hacer uso de los beneficios de libertad condicional y permisos especiales.
Justamente fueron estos tres temas los evaluados por Rubín y Valdés. El encuentro se realizó en el edificio del máximo órgano de Justicia de la provincia. Durante 30 minutos -desde las 10 a 10:30- los funcionarios coordinaron acciones con el fin de mejorar algunos aspectos que hoy están generando complicaciones.
“La reunión fue positiva. Las partes intentaron trasladar todas las inquietudes. Ambos coincidieron en que se debe trabajar en conjunto para mejoramiento de las distintas problemáticas”, dijo una alta fuente judicial. “Lo que más preocupa al titular del STJ es el servicio de salud, el trato a los internos y la superpoblación”, agregó la fuente.
Otro de los temas tratado en la reunión de ayer fue la cuestión administrativa y judicial de los presos que tienen la posibilidad de contar con algún tipo de salidas transitorias. “Muchas veces los trámites administrativos demoran más de la cuenta y esto genera el malestar de los internos”, señaló el familiar de un interno a este medio.
Derechos humanos
Tras la reunión con Carlos Rubín, el ministro de Gobierno Gustavo Valdés recibió a Elsa Sartor e Hilda Presman de la Red de Derechos Humanos a quienes abrió un canal de diálogo permanente para el seguimiento de la situación.
“Vemos que hay preocupación por el tema”, dijo Presman a momarandu.com.
“Hemos acordado mantener el diálogo. Lo haremos a través del propio ministro o del subsecretario de Manuel Cuevas”, Sartor. El ministro Valdés consultado por el mencionado sitio de Internet reflexionó que “la situación es compleja y difícil”.
“Se debió intervenir con la fuerza para establecer el orden. Son personas peligrosas. Algunos tienen frondosos prontuarios. Los internos amenazaban de muerte a los policías”, explicó con respecto a los incidentes del pasado 14 de enero.
